domingo, 11 de octubre de 2015

LOS TRES SENDEROS DEL BUDISMO



EL Budismo se originó hace 2500 años con la Iluminación de Buda Sakyamuni.
Nació en Kapilavastu, en la frontera indo-nepalesa. Su rápida propagación por todo Oriente cimentó las bases del florecimiento espiritual y cultural de casi todos los países de Asia. Particularmente en este siglo, su influencia sobre la filosofía y el pensamiento occidental, ha hecho que se lo reconozca como una de las grandes religiones de carácter universal que contempla ante todo, la superación del sufrimiento y la posibilidad real de lograr una felicidad duradera.

La tradición Budista desarrollada en el Tíbet unió los tres Ciclos de Enseñanzas transmitidos por Buda: el Hinayana o Budismo de la Base; el Mahayana o Gran Sendero; y el Vajrayana o Sendero Adamantino, también denominado Tantrayana.

 El Hinayana

 En el primer Ciclo de Enseñanzas, Buda expuso las Cuatro Nobles Verdades:

  • el sufrimiento de la vida
  • el origen del sufrimiento
  • la cesación del sufrimiento
  • el camino que conduce a esta cesación.

Dicho camino, llamado el Óctuple Noble Sendero , se reconoce gradualmente a partir de:

  • La comprensión correcta
  • El pensamiento correcto
  • La palabra correcta
  • La acción correcta
  • La actividad correcta
  • La atención correcta
  • El esfuerzo correcto
  • La meditación correcta.

 El Mahayana

 En el Segundo Ciclo de Enseñanzas, denominado Mahayana, se proponen las Seis Paramitas o Virtudes Trascendentes: la generosidad, el comportamiento ético, la paciencia, la energía entusiasta, la concentración y la Sabiduría. A través de ellas, el practicante sincero, podrá acceder al estado de Buda, el estado de conciencia plenamente despierto. Dado que todos los seres poseen la "potencialidad para la iluminación", el Mahayana no se limita a designar exclusivamente a un personaje histórico como Buda Sakyamuni, sino a todos aquellos que realizan la plenitud del ser humano, la solidaridad y compasión universales que caracterizan a todos los Budas del pasado, del presente y del futuro. El Maestro Nagaryuna señala que, puesto que todos los fenómenos son producidos por causas interrelacionadas, no existe ningún fenómeno que tenga existencia independiente. De esta manera se enseña el principio de la Vacuidad, la naturaleza esencial de nuestra mente, que es como el espacio ilimitado, indivisible, indestructible e inmutable. Sus características esenciales son la claridad de la conciencia, la sabiduría y la felicidad permanente.

 

El Vajrayana o Sendero Tántrico

 El Vajrayana, es el Tercer Ciclo de Enseñanzas impartido por el Señor Buda. Fue introducido de la India al Tíbet hacia el siglo VIII por el Gran Maestro Padmasambhava, considerado el iniciador del Linaje de sucesión de los Lamas en los países del Himalaya. Reúne todos los niveles de enseñanzas del Budismo, desarrollando particularmente una notable variedad de técnicas de meditación. Dichas técnicas incluyen visualizaciones, recitación de plegarias, mantras, y ponen especial atención en el desarrollo de la compasión y la sabiduría.