lunes, 19 de enero de 2015

DE NIÑA A YOGUI

Una entrevista que me realizó una alumna periodista y escritora de biografías.
Por Gemma Bruna, creadora del blog ‘De petita’ (De pequeña) www.depetita.com

Sale disparada de la cafeteríaSabe con certeza que los alumnos de las seis de la tarde ya la estarán esperando en posición de loto, sobre las alfombrillas para empezar a hacer yogaCruza la calle Joan Gamperabre la puerta y entra en el centro a paso ligero, saluda a la secretaria, se quita el abrigo y, por suerteya estádentro
"De pequeña, en la escuela me llamaban La vieja porque allí donde había conflictopeleas estaba yopero para hacer de mediadora, para poner paz y para resolverconflictos porque no soportaba los enfrentamientos ", asegura mientras saborea un café con leche espumosa. En clase hablaba muchose aburría eternamenteteníadificultades a la hora de leer, no podía parar de moverse y a menudo acababacastigada en el pasillo
Entonces, en aquellos años de la década de los 70 nadie hablaba de dislexia, ni de hiperactividad y los conflictos entre los niños se resolvían fuera de clase, en el recreo. Era tímida, llevaba gafas, pelo corto, se negaba a llevar faldas y la mayoríade compañeros y maestros no la entendíanPero por encima de todo tenía algomuy clarotenía que rebelarse contra las injusticias
En casa compartía juegos con sus dos hermanos, a quien cuidaba y protegíapermanente porque ella era la mayorJuntos imaginaban historiasmientrasrepartían por el suelo de moqueta decenas de soldaditosconstruccionescoches y piezas de Lego que sacaban como por arte de magia del baúl rojo de madera que les había construido su padre
Cuando se aburrían bajaban a jugar en la calle Taulat, en aquel Poblenou todavíaobrero e industrial, que vivía de espaldas al mar, rodeado de una playa llena de restos del petróleo de los barcos y de hierros abandonadoslimitado por las vías del ferrocarril y rodeado de fábricas
En el mundo de fuera del colegio sí podía expandirse. "Me relajaba dibujandopintaba las portadillas de las enciclopedias del padrepintaba las paredes, pintabaen la mesa de la escuela y expresaba a través de mis dibujos todo mi mundo interior. Hasta tal punto que en mi habitación mis padres tuvieron que poner un plástico protector, pero también embalaron las paredes con un inmenso papel de bobina para que pudiera expresar lo que yo pensaba ", asegura
A los 11 años de edad ganó los Juegos Florales de Barcelona y, por una vez se sintió reconocida en la escuela. El afán por dibujar la llevó a estudiar en la Llotja y más tarde a trabajar en el mundo de la estampación de la moda, como diseñadoraDespués se formó en arte dramático para convertirse en modelo. 
Descubriendo la meditación
El primer embarazo le hizo aflorar los miedos que aún llevaba dentro y probó suerteutilizando el teatro como terapia. Y entonces, por primera vez, un terapeuta lehabló de la meditación y de la homeopatía, de cómo podrían ayudar a encontrar el equilibrio
poco a poco este giro le sirvió para descubrir lo que hoy es su profesión y suvertiente más espiritual, que finalmente la condujo a hacerse budista. "Yo quieroayudar y comunicar. Pongo mi experiencia al alcance de todos"aseguraconvencidasabiendo que la empatía que tiene le hace ganar cada día nuevoscandidatos para llenar sus sesiones de yoga y su consulta de homeópata y coach
De repente mira el reloj e interrumpe el relato. El tiempo se la ha escurrido sinpiedad. ¿mo no ha podido darse cuentaHace cinco minutos que tenia que estar en clasePide que le apunten el café, el pastel casero y el zumo de zanahoria. Tres pasos más y ya estará dentro del aula. Todos los alumnos ya están a punto. Y entonces ella simplemente pone atención consciente para empezar a guiarlos en sus movimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario